jueves, 15 de enero de 2009

No gracias, paso al bajativo

La palabra in del momento es bajarse. Parece que denota estilo y te brinda un mayor prestigio. Recuerdo una sola vez que me bajé de una candidatura para ser reelecto presidente de un centro de alumnos y aludí a la unidad, para dejar el camino a las nuevas generaciones. Parece que debiera haber sido político. Podría gozar de asignaciones por asesorías. Andaría a la velocidad que quisiera en la carretera y sería candidato cuando tenga la certeza que ganaría. Total, las encuestas hacen la pega. Para qué arriesgarse a perder una elección, digo yo: ¿Qué piensa señor Pánzer, o señor Lagos de esto?


Pero no solo candidatos a La Moneda se han bajado últimamente. Hermógenes Pérez de Arce agarró el impulso del espíritu bajativo y acabó con su columna mercurial que me acompañaba los desayunos de los miércoles, para empezar con sentido del humor el día. Muchos han escrito sobre él. Su blog se repletó de súplicas añorando su retorno. El último bastión del pinochetismo duro dejaba anclada su pluma. Hermógenes quería un candidato UDI y reclamaba la bajada de Piñera, pero sucumbió en el intento. Sí… hay que reconocerlo: se extrañará su pluma de ágil columnista, independiente de su particular contenido.




Pero también de bajadas recuerda el Festival de Viña del Mar, ahora que estamos ad portas de los 50 años de la fiesta musical, se me vienen a la memoria algunas. Cómo olvidar el año 2002 cuando a último minuto se bajó Rod Stewart. Claro, no aludió a la unidad de nada, sino a un caprichoso resfrío. Para otra edición, se bajó Kudai, argumentando que no era su momento. He escuchado ese concepto en más de algún político alguna vez. Lucho Jara también se bajó de la competencia para animar Viña, dándole el paso a quien estaba mejor posicionado en ese entonces: Sergio Lagos. El factor encuestas dijo presente en esa bajada. En el mundo del deporte, Iván Zamorano (apuesto que no se acuerdan) se bajó de una Copa América que se jugaba en Perú, por razones de estrés laboral y cansancio. Ese argumento sí que no lo podría escuchar de muchos políticos, porque hay que reconocer que algunos sí trabajan. Tampoco hay que juzgar que vean alguna que otra chiquilla buena moza por Internet, sino del cielo nos podría caer una avalancha de piedras.


¿Quién quiere ser Presidente de la República?




Después de esa pincelada de bajadas hagamos un vistazo a la renuncia del Pánzer Insulza de la carrera a La Moneda, que a todo esto: ¿Fue candidato alguna vez? En una conferencia de Prensa- sin queques ni galletitas, por último para los periodistas- se bajaba aludiendo a la unidad de la Concertación y de paso ungir como candidato a su ex jefe Eduardo Frei. En lenguaje lolei- no propio de este columnista- el Pánzer ¡arrugó pesado¡ Después de la encuesta CEP, y de otra encuesta de La Tercera, en donde no lograba repuntar sobre Frei y sin aún el efecto de la enésima bajada de Lagos, en las playas de Cancún y disfrutando de algún buen ron bajo una palmera, decidió no competir y seguir en su puesto en la OEA. En ningún momento aludió al factor encuestas, pero ¿qué coincidencia no? Un hecho que me llamó más la atención y la verdad- como a muchos- terminó por desilusionarme de estas elecciones, es que ante una pregunta de la prensa sobre las primarias responde que el ejemplo de Estados Unidos había que tomarlo en cuenta. Pero ¡cómo¡ José Miguel: te acabas de excluir de la posibilidad de unas primarias y dices eso… en fin, es la cosa política no más. Justamente lo que hace que a la gente menos le interese ir a votar, leer de política- salvo ustedes amables lectores-, claro. Le faltaron las ganas, el hambre por el cargo y de paso deja en manos de los partidos políticos una decisión que debería haber sido de la gente.



Pero, aún no está todo dicho. José Antonio Gómez (el Pepe Grillo como le dicen sus colegas de fila), el senador del Partido Radical que usted poco debe conocer, quiere llegar hasta el final. No sale ni mencionado en las encuestas, pero tiene ganas de establecer un debate en la Concertación con ideas y donde el elector se pueda expresar. Además, ahora apareció Marco Enríquez Ominami, el mismo: el marido de Karen Doggenweiler, quien también se entusiasmó ante la bajada de los peces gordos. Pero queda Eduardo Frei, quien tampoco aparecía marcando en las encuestas, y ahora supera los 30 puntos, y se baraja como la gran opción del oficialismo Desde hace tiempo que Frei tiene las ganas. Con un estilo más relajado y sacándose la gomina del pelo, chasconeándose un poco más, logró entrar en terreno y se ha mostrado abierto a primarias.


Sería muy reconfortante para la política que se concreten una primarias, independiente de lo que marque el barómetro de las encuestas. ¡Urra¡ por el senador Gómez y el diputado Enríquez Ominami. Ojalá se salten el bajativo y lleguen a los tragos largos, para que existan ideas nuevas que la gente pueda calibrar y no se tome una decisión en base a gráficos y a puerta cerrada.


Y bueno en la derecha podría haber pasado lo mismo. Pero Piñera ya es un intocable. Literalmente: el dueño del fundo, pese al rechazo de muchos de sus colegas de la UDI. A Piñera ya lo habían bajado muchas veces, hasta que se aburrió el 2005 para hacerle frente a Lavín y ahora no hay nadie quien lo pare. También, hubiera sido lindo una primaria. En realidad hubiera sido lindo que la papeleta de primera vuelta tuviera muchos candidatos para que la gente se pronunciara libremente y con el corazón, y que pasara a segunda vuelta el “más mejol”, pero la cosa política es así no más, no hay nada qué hacer.

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