lunes, 10 de noviembre de 2008

El sillón edilicio con perfume de TV

Jorge Gajardo se convirtió en el gran famoso triunfador en estas municipales. No sólo por ser Guillermo Venegas, sino por haber recuperado una comuna emblemática para la Concertación: La Florida.


En concejales, Patricio Laguna dio el batatazo. Sacó primera mayoría en Estación Central. La farándula tiene a un estandarte en un consejo municipal.

Haber salido en la tele ya sea actuando, cantando, relatando goles, haciendo entretención en varias ocasiones es un plus para llegar a altos puestos de la “cosa seria”: de los cargos públicos. Así pues, Ronald Reegan fue presidente de Estados Unidos; Arnold Szchezenegger gobernador de California; Raúl Alcaíno alcalde de Santiago; Ramón Farías diputado, entre muchos más. Pues bien, en estas elecciones algunos famosos lograron romper las barreras y quedarse con el sillón alcaldicio. Tal es el caso de Jorge Gajardo en La Florida y Vladimiro Mimica en Punta Arenas.

Jorge Gajardo, más conocido como Guillermo -el patriarca de los Venegas-, seguramente logró embaucar a miles de dueñas de casa que almuerzan viendo la eterna y clásica serial chilena. Muy probablemente alguna estrategia aportó, también, el compadre Moncho para lograr el éxito electoral. Fue una campaña ruda, llena de acusaciones mutuas entre Gajardo y su contendor, el UDI Gustavo Hasbún. Pero, finalmente la Concertación recupera La Florida y un fiel representante de la clase media chilena- aquella de dos hijos una abuela, deudas y mucho humor- arriba para tomar las riendas de una de las comunas más populosas del país. Jorge Gajardo cambiará los libretos por informes; las actuaciones por los discursos y las luces de estudio por las demandas de vecinos que exigen y exigen; un actor que cambia el humor por la cosa seria…

Vladimiro Mimicca sí que dio un batatazo: un golazo de chilenita. Se presentó como independiente y logró adjudicarse el trono en Punta Arenas. Ahora los “tuya mía para ti y para mí” tendrá que aplicarlos para defenderse de las demandas vecinales. Deberá ocupar su agilidad de relator, para sortear los problemas de la comuna sureña. Cambiará los micrófonos, los 90 minutos de fútbol, para trabajar en un escritorio, intentando generar proyectos, haciendo calzar presupuestos: Mimica del deporte, una mera entretención, pasa también a la cosa seria…

El huracán Laguna

Patricio Laguna partió esta contienda electoral sin entender casi nada de política. No sabía de inflación, cuánto costaba 1 kilo de pan, ni el pasaje de Transantiago. Mal, nadie daba un peso por él y se burlaban de que lo mejor que podía hacer era continuar esculpiendo su cuerpo y enrolándose con bellas modelos. Pero, el cabro fue progresando. Empezó a estudiar. Dejó de leer el diario de atrás para adelante, compró menos Lun, y echó un vistazo a las páginas políticas, porque Estación Central lo necesitaba. Y cambió. Se empezó a ver más cómodo hablando de la comuna, y sacando a relucir sus estudios de ingeniería. En la votación del domingo acompañó a sufragar a Gustavo Hasbún y al aspirante a alcalde de Estación Central, Rodrigo Delgado. Se le vio vestido de pantalón y camisa, chaleco sin mangas, con el perfecto y trabajado estilo UDI. Y le sirvió. Dejemos a los sociólogos o cientistas políticos el análisis profundo de este fenómeno, pero lo concreto es que fue la primera mayoría en la votación de concejales en Estación Central. Laguna se ganó el voto del pueblo, de la dueña de casa que lo encontraba un cabro simpático, de los que, quizás, se aburrieron de los mismos de siempre; de los “serios” para llegar a cargos serios. Acá llegó al consejo un modelo, ícono de la farándula, de las noches de Kamasú, el eterno pololo de la Carla Ochoa, estandarte de la farándula más dura; acá arribó el “chico reallity a un consejo municipal encargado de fiscalizar la función de un alcalde y de escuchar las demandas de los vecinos para poder aportar con ideas. Nadie sabe si esto es el mundo al revés: un modelo a la política, un político farandulero, un modelo de político, pero lo cierto es que la voz del pueblo se escuchó y vaya lo que hizo en Estación Central.

-Faranduleros atentos, ahora tienen a un representante popular…

A Cecilia Serrano tampoco le fue mal, claro ella viene del mundo del periodismo serio, no de la farándula. Apoyada por la DC, logró un puesto en el consejo de la comuna de Las Condes. Así, nuestro gremio tiene a una digna representante. El futbolista Marcelo Zunino volvió a ser electo concejal por La Florida. Sin duda la hinchada de Audax Italiano en algo ayudó. Pero hubo perdedores: La gordita simpática- la actriz Adela Calderón- no lo logró en Santiago, como también Gonzalo Cáceres, quien en Maipú no sacó más del 2% de los votos. Néstor Ítalo Isella tampoco pudo plasmar su concepción futbolística para llegar al concejo de Providencia.

Los famosos, los conocidos, los faranduleros- o como quieran llamarles- algo tuvieron que decir en estas elecciones, unos conquistaron, otros no se la pudieron, pero ahí estarán sentados, algunos, tomando decisiones políticas para los chilenos, en los supuestos: cargos serios.